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Herramientas de Google: grupos de trabajo de Google

La red social Google+ surgió como respuesta de Google a la presencia en Internet de otras redes grandes, como Facebook o Twitter, ya que el gigante Google no podía estar fuera de este sector. Su llegada, un poco más tardía, le confirió una serie de ventajas e inconvenientes; por un lado, pudo aprender de los “errores” cometidos por los pioneros (sobre todo a la hora de configurar y gestionar los contactos y los diferentes grados de privacidad), y por otro, esa tardanza hizo que algunos usuarios pensaran que para qué se tenían que abrir un nuevo perfil en otra red social “general” que en un principio poco aportaba a lo ya existente.

Poco a poco, Google+ se está afianzando en el mercado y el número de perfiles va aumentando según pasa el tiempo gracias a que está ofreciendo múltiples servicios añadidos de gran interés en el campo de la comunicación y del trabajo colaborativo. Como estamos viendo en estas entradas dedicadas a esta red social, existen numerosas herramientas asociadas a la misma que podemos combinar y que hacen referencia a la comunicación (sistema de mensajería instantánea, comunicación por audio, comunicación por vídeo y correo electrónico) y al trabajo colaborativo (pudiendo compartir cualquier tipo de archivo ofimático o multimedia con varias personas y la posibilidad de modificarlo de manera simultánea trabajando sobre el mismo documento).

Además de la posibilidad de relacionarnos con diferentes grados de privacidad gracias a los “círculos” que nos permite configurar con nuestra lista de contactos, podemos relacionarnos con otras estructuras denominadas “comunidades”.

La existencia de las mismas surgió hace unos meses y permite crear estructuras en las cuales se puede compartir información con personas que estén o no entre nuestros contactos y que están interesadas en el tema al que previamente se han añadido. De lo que estamos seguros es que todos los miembros que forman una comunidad están interesados en mayor o menor medida en compartir información, noticias y debatir en torno al tema o temas que constituyen la comunidad.

Existen numerosas comunidades que tratan sobre temas sanitarios a las cuales nos podemos unir de forma directa si son públicas o solicitar su acceso en caso de que sean privadas.

Para localizar las comunidades, simplemente tenemos que hacer clic en el botón del margen izquierdo del perfil principal en
el que aparece la palabra “Comunidades”. Se nos abre una nueva página principal donde en la parte superior se encontrarán las comunidades a las que estamos unidos (si no estamos unidos a ninguna, no aparecerá ninguna) y debajo, el sistema nos irá proponiendo una serie de comunidades a las que podríamos unirnos según nuestro perfil y las comunidades previas. En una primera visita aparecen las comunidades más populares (las que tienen más miembros).

Existe un buscador a través del cual y mediante palabras clave podemos localizar las comunidades que nos interesan con
su nombre, si es abierta o cerrada y el número de miembros que la forman. Haciendo clic sobre el nombre de la comunidad podemos acceder a su contenido (si es pública) o a una pantalla que nos indica que el contenido está oculto por ser una comunidad cerrada.

Para trabajos continuados en el tiempo, puede ser una buena idea crear una comunidad privada con los miembros del grupo
de trabajo, ya que nos facilita numerosas tareas:

1) Vamos a crear un espacio cerrado para compartir entre todos los miembros del grupo cualquier tipo de información. De esta forma, prácticamente podemos eliminar el correo electrónico y crear un espacio para el debate o la toma de decisiones que en lo estructural va a ser mucho más lógico que las respuestas-contrarrespuestas que pueden surgir en el correo.

2) Vías de comunicación para todo el grupo o en privado con cualquiera de los miembros por los diferentes medios que nos proporciona la red social (mensajería instantánea, audio y/o vídeo).

3) Posibilidad de videoconferencias en un grupo cerrado que actúa como receptor y que se pueden utilizar para dar talleres de formación al grupo.

4) Posibilidad de compartir y almacenar documentos y trabajar de forma simultánea o diferida en los mismos. Este tema ya se ha abordado en algunas entradas y nos permite olvidarnos de los sistemas de almacenaje en la nube, y sobre todo nos ahorra numerosos correos electrónicos con diferentes versiones de un documento y trabajar sobre versiones anteriores.

La experiencia de crear un grupo cerrado para realizar un trabajo colaborativo muy continuado en el tiempo, donde se tiene que manejar mucha información, nos ofrece una visión muy interesante de la potencia de esta red social que ha encontrado su hueco
ofreciendo herramientas de trabajo práctico para grupos de colaboradores, y está adquiriendo cada vez más importancia en la difusión de información a través de sus comunidades.

Os animamos a visitar las comunidades, a uniros a alguna de ellas e incluso a crear la vuestra propia; y sobre todo, a que compartáis este espíritu 2.0 que ahora nos permite Google+.

Vídeo: Comunidades en Google+ código de inserción

Los vídeos referenciados se encuentran disponibles en YouTube en el idioma en que han sido rodados (inglés) con la posibilidad de subtítulos en español, catalán y gallego entre otros muchos. Esta opción se puede configurar en la opción “subtítulos” mediante la activación de los mismos y la selección de la lengua a su elección.