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Seguimientos en diferentes redes sociales. Conceptos de amigo, seguidor o contacto

Las palabras no se utilizan de forma aleatoria y el lenguaje tiene una esfera afectiva importante que nos da una idea de la proximidad o lejanía con la que tratamos al resto de personas que nos rodean.

Esto también se cumple en el mundo digital de las redes sociales como reflejo de las redes sociales reales. Así, destacamos las diferentes formas en las que se denominan las relaciones entre personas en las diferentes redes sociales:

1) Amigo: es el nombre de la red social Facebook a la relación que se establece entre 2 perfiles. Es una relación de “confianza mutua”, por lo que de forma predeterminada; a no ser que modifiquemos los parámetros de privacidad y seguridad, todo lo que publique será visto por mis amigos, y viceversa. Es más, los amigos de mis amigos podrán ver de forma indirecta todas mis publicaciones. Esta es una de las razones por las que Facebook mejoró la privacidad, pero si una persona tiene su perfil “cerrado” pero comenta en otro “abierto”, su comentario puede ser leído por millones de personas en abierto aunque crea que es privado. Por esta razón: mucho cuidado con lo que se dice en Facebook.

2) Seguidor: Es algo más impersonal y es la forma en que:

a) Sigue un perfil a una página de Facebook (liker o “me gusta”). Es una manera unidireccional de seguir la información permitiendo interacción entre el perfil y la página, pero no al revés. Es decir, el propietario de la página no accede a mi información, solo a la que dejo en su página.

b) Es la forma de seguir y ser seguido en Twitter. En esta red social predomina el contenido sobre las personas. Se trata de seguir a alguien porque lo que dice es interesante o útil para mí en un momento determinado. En Twitter lo importante son los seguidores, que nos dan una idea del interés que despiertan nuestros comentarios. Continuamente existe un movimiento en nuestras cuentas de personas que nos siguen (followers) o que nos dejan de seguir (unfollowers), de forma que dejar de seguir a alguien o dejar de ser seguido por alguien no es un hecho relevante.

3) Contacto: es un término mucho más profesional y es el elegido por la red social LinkedIn para determinar la relación existente entre los diferentes perfiles profesionales que se encuentran en esta red. Realmente se trata de una red de contactos donde el contenido es profesional y se establecen relaciones de colaboración o laborales entre sus miembros.

4) Círculos: fue la gran revolución al inicio de Google+ y que hace que esta red social mimetice a las redes sociales reales. El concepto de círculo está implementado en nuestro lenguaje y así hablamos de “círculo familiar”, “círculo de amigos” o “círculo de compañeros de trabajo”. Esta red nos obliga a introducir a cada uno de nuestros nuevos contactos en un círculo determinado de forma que el contenido que publiquemos (tanto en su fondo como en su forma) se puede adaptar al círculo destinatario del mensaje. Al igual que en el mundo real no nos comportamos y hablamos de la misma forma en un ambiente más íntimo o cercano o en un ambiente más desconocido y formal.

 

Las agrupaciones que podemos hacer entre los miembros de una red social también se denominan de forma diferente dependiendo de la red social en la que nos encontremos, aunque en este sentido hay menos diferencias:

1) Grupo: la denominación de grupo se da tanto en Facebook (unión de perfiles personales) como en LinkedIn (unión de perfiles profesionales). En ambos casos, los grupos pueden ser abiertos o cerrados (dependiendo de si podemos unirnos libremente a ellos o solicitar una invitación al creador del grupo) y públicos u ocultos (dependiendo de si son localizables o no dentro de los buscadores de grupos).

2) Lista: es la forma de organizar a las personas a quienes seguimos en Twitter. Normalmente se hace para tener una homogeneidad en el contenido de los mensajes que vamos a leer. Las listas suelen ser públicas, de forma que podemos descubrir perfiles interesantes a los que seguir buscando entre las listas de personas a quienes ya seguimos.

3) Comunidad: es el término que ha elegido Google+ para denominar a sus grupos. Posiblemente, le confiere un carácter mucho más participativo y de colaboración.

 

Como hemos podido ver, el lenguaje no es gratuito y, por lo tanto, ofrece una serie de connotaciones que reflejan el espíritu de la red social. Así:

1) Facebook: predomina la persona sobre el contenido. En un inicio servía para mantener el contacto de personas que se conocían previamente; posteriormente, con el crecimiento de esta red social, se convirtió en la locura de medir la “popularidad” por el número de amigos que cada uno tenía en su Facebook. Ahora, está volviendo la calma, pero ¿un poco tarde?

2) LinkedIn: es otra red social de relación entre personas, pero lo importante en ella es la faceta profesional de cada uno. Sirve para entrar en contacto con otros profesionales que, directa o indirectamente, pueden ser colaboradores de proyectos comunes. Llama la atención la generosidad que aún se mantiene a la hora de compartir información y que esperemos no se pierda.

3) Twitter: es una red social de contenidos. Si tienes una duda, pregunta y te lloverán las respuestas; si tienes una reflexión, hazla pública y podrás entablar una conversación; si quieres difundir una noticia y que llegue de forma rápida y con un gran impacto, esta es tu red.

4) Google+: aunque es la menor de todas ellas, ocupa ese espacio entre lo personal y lo profesional y entre las relaciones personales y la difusión de contenidos. Posiblemente, por su estructura sea la más plástica de todas ellas, y cada vez tiene más adeptos.

 

Y para acabar, un poco de humor para que no nos digan “te borro del feisbuh”.